2013/01/06
Miller como sí mismo.
"...No sabéis lo que esa puta palabra significa, ¡cacho cabrones! Ser generoso es decir 'sí' antes incluso de que el hombre haya abierto la boca. Para decir 'sí' primero tienes que ser surrealista o dadaísta, por haber entendido lo que significa decir 'no'. Incluso puedes decir 'sí' y 'no' a un tiempo, con tal de que hagas más de lo que se espera de ti. Sé un estibador de día y un Beau Brummel de noche. Lleva cualquier uniforme, con tal de que no sea tuyo. Cuando escribas a tu madre, pídele que afloje un poco de pasta para que puedas tener un trapo limpio con que lavarte el culo. Si ves a tu vecino persiguiendo a su mujer con un cuchillo, no te inquietes: probablemente tenga razones poderosas para hacerlo y, si la mata, puedes estar seguro de que tuvo la satisfacción de saber por qué lo hizo. Si estás intentando mejorar tu inteligencia, ¡desiste! No se puede mejorar la inteligencia. Mírate el corazón y las entrañas: el cerebro está en el corazón."
Ahora he cerrado el libro y no sé de que puta página es esta cita. En fin. Trópico de Capricornio de Henry Miller, pág. X (equis no diez, equis por qué cerré el puto libro antes).
2012/09/21
Pulcritud.
Mientras la vida corre ante nuestros ojos, el poder de aprovechar cada instante parece tan distante y difuso, ¿cómo gozaran las personas mayores con tantas memorias en su baúl y los recuerdos en álbumes de fotografías monocromáticas?, la edad siento que cada vez me dirijo a esa enorme soledad pero como tomar tanta basura mental y no poder desecharla, si tu esposa (sí es que te casas) no le interesa nada más que seguir cosiendo esa bufanda para los retoños de tus retoños, si tus hijos te visitan cada festividad, como si fuera un ritual ir contigo a celebrarla, y en todo el más año no hay respuesta de ellos, la felicidad que depende de cada visita del domingo. Pero eso no es lo peor, lo peor es cuando tu felicidad depende de dichas visitas sin sentido y la sonrisa que "debes" de portar ya que han venido de muy lejos.
La gente adulta y me refiero a la verdadera gente adulta, ya en la edad de la madurez, con las arrugas surcandoles el rostro, la pequeña perdida de memorias, el mal olor y la pequeña o gran sabiduría que han moldeado, me pregunto, les pregunto ¿cuál ha sido el propósito de ese pequeñe sendero que han pasado, pero no lo pueden revivir? ya que el momento que siempre han vivido que algunos no saben es el pequeño ahora, el aburrimiento de esas personas tal vez se manifieste de vez en cuando es ahí donde la melancolía del pasado penetra y aveces duele.
No soy una persona adulta, ni tengo demasiados años de vida para tener la sabiduría necesaria para elegir las decisiones pero la que tengo es bastante, no se ocupa más.
2012/09/09
Bradbury como Montag.
"Montag se imaginó a miles y miles de rostros escrutando los patios, las calles, el cielo; rostros ocultos por cortinas, como animales grisáceos que miran desde cavernas eléctricas, rostros con ojos grises y apagados, lenguas grises y pensamientos grises mirando desde sus caras de carne entumecida."
"Fahrenheit 451" de Ray Bradbury, pág. 154
2012/08/22
Thoreau como sí mismo II
"¿Por qué resulta a veces tan arduo decidir hacia dónde caminar? Creo que existe en la Naturaleza un sutil magnetismo y que, si cedemos inconscientemente a él, nos dirigirá correctamente. No da igual qué senda tomemos. Hay un camino adecuado, pero somos muy propensos, por descuido y estupidez, a elegir el erróneo. Nos gustaría tomar ese buen camino, que nunca hemos emprendido en este mundo real y que es símbolo perfecto de que desearíamos recorrer en el mundo ideal e interior, y si a vece hallamos difícil elegir u dirección, es - con toda seguridad- porque aún no tiene existencia clara en nuestra mente."
"Caminar" de Henry David Thoreau, pág. 341
2012/07/31
Se me van las cabras.
con todo y pastor, perdido en la esquina
allá donde nadie es maldecido y la mañana besa tus pies
-de porcelana, de arcilla, de mármol-
con sus labios de horizonte, sabor a rocío
los ojos rojos, pestañeandole al sol
el abrazo cálido, sonrojadas las mejillas
mientras uno se queda pasmado, lleno de mañana
y lleno de ti
mínimo el recuerdo, asomándose entre nubes
y me castiga
y me canciona
yo no sé responderte ¿para que lo hago?
sabiendo que se mantendrá callado.
Bien se me van las cabras a sabrá dios donde.
Ulises Sauri
2012/07/28
Por estos días, el año pasado.
nos sucedíamos
eramos esporas adulteradas
en un cosmos estúpidamente asimétrico
y yo con el vaivén de mis anticipaciones
tratando de ser culpable
de el hielo que termino por consumirnos.
Fuimos por estos días, el mes pasado
una algarabía de besos trapecistas
rezábamos a cualquier alucinación que
se nos presentara,
y tu con los deberíamos en la boca
quizá fuimos nube
nunca lo supimos
eramos otro desgaste envinado por adioses.
¡A mi también me asustas!
Por estos días, el día que creíamos pasado
nos despertó un incendio
de todos nuestros comienzos inútiles
y fuimos a destiempo otra historia de amor fallida.
Ulises Sauri
2012/07/09
Thoreau como sí mismo.
" Descubrí muchos lugares inmejorables para erigir una casa, lugares que muchos haabrían considerado demasiado distantes de la ciudad, aunque en mi concepto era la ciudad la que estaba demasiado lejos de ellos. Aquí podría yo vivir, me decía; y allí vivía en una hora todo un verano y un invierno, me veía dejando correr los años, capeando los embates del mal tiempo, y asistiendo a la llegada de la primavera. Los futuros moradores de esta región, dondequiera que levanten sus casas, pueden estar seguros de que alguien los precedió. Una tarde era suficiente para transformar el terreno en huerta, en bosque y en prado. Y para elegir los hermosos robles o pinos que habría de dejar ante la entrada de la casa. Y luego lo abandonaba todo, quizá en barbecho, pues la riqueza del hombre se mide por el número de cosas a las que puede renunciar."
"Walden o la Vida en Los Bosques" de Henry David Thoreau, pág. 87 - 88.
2012/07/08
2012/06/12
Miller como sí mismo.
"Sí, me he dicho, yo también amo todo lo que fluye: ríos, alcantarillas, lava, semen, sangre, bilis, palabras, oraciones. Amo el fluido amniótico, cuando se derrama de la bolsa. Amo el riñón con sus dolorosos cálculos, su arena y qué sé yo; amo la orina que brota caliente y las purgaciones que no cesan; amo las palabras de los histéricos y las oraciones que fluyen como la disentería y reflejan todas las imágenes morbosas del alma; amo los grandes ríos como el Amazonas y el Orinoco, donde locos como Maravagine van flotando a través del sueño y la leyenda en un bote descubierto y se ahogan en la desembocadura invisible del río. Amo todo lo que fluye, hasta el flujo menstrual, que arrastra el semen no fecundado. Amo las escrituras que fluyen, ya sean hieráticas, esotéricas, perversas, polimorfas o unilaterales. Amo todo lo que fluye, todo lo que contiene el tiempo y el porvenir, que nos devuelve al comienzo donde nunca hay fin: la violencia de los profetas, la obscenidad que es éxtasis, la sabiduría del fanático, el sacerdote con su pegajosa letanía, las indecentes palabras de la puta, el escupitajo que va flotando por el arroyo de la calle, la leche del pecho y la amarga miel que mana de la matriz, todo lo fluido, fundente, disoluto y disolvente, todo el pus y la suciedad que al fluir se purifica, que se pierde el sentido de su origen, que circula por el gran circuito hacia la muerte y la disolución. El gran deseio incestuoso es el de seguir fluyendo, unido al tiempo, el de fundir la gran imagen del más allá con el aquí y ahora. Un deseo fatuo, suicida, estreñido por las palabras y paralizado por el pensamiento."
"Trópico de Cáncer" de Henry Miller, pág.304.
2012/06/04
Eskenazi como Ignacio.
"—Esa forma de ser errática a mí no me parece tan fatídica, siempre y cuando regreses de recorrer tu propia dualidad, siendo el mismo hombre. ¡Vaya! yo me erotizo con eso. Es el encuentro conmigo en mis devenires y mis decaeres. Yo he tenido una gran suerte, siempre hay algunas salidas que te salvan, hay miles de fórmulas, hasta cantar es una fórmula, yo le llamo "Ellas y magia", y me voy a mi jaula de cristal. Porque el amor es lo primero, una buena mujer. Lo malo es que eso no dura, todo queda como dentro de nada, pero qué se le va a hacer, en fin cada de la vaca flaca."
"Máscaras De La Conciencia" de Matilde Eskenazi, pág. 212.
2012/04/30
Gregory Roberts como Jhonny Cigar.
"—Pero en cierto modo podría decirse que, después de salir del mar, tras esos millones de años viviendo en el agua, nos llevamos el océano con nosotros. Cuando una mujer engendra a un bebé, le proporciona agua, dentro de su cuerpo, para que crezca inmerso en ella. Esa agua que la mujer alberga en su cuerpo es casi exactamente la misma que el agua del mar. Es salada; contiene el mismo porcentaje de sal que el agua marina. La mujer crea un pequeño océano en el interior de su cuerpo. Y no sólo eso. Nuestra sangre y nuestro sudor también son salados, casi del mismo modo que el agua del mar. Llevamos océanos en nuestro interior, en la sangre y en el sudor. Y lloramos océanos con nuestras lágrimas."
"Shantaram" de Gregory David Roberts, pág. 455.
2012/02/19
Druon como el cardenal de Perignón.
2012/02/11
Durham como Magón Barca.

Al principio me resistí a leer este libro, parecía tedioso y así fue la primera veintena de hojas, toda una sarta de descripciones tan bien elaboradas que daba flojera. Pero al ir recorriendo las páginas uno se da cuenta que en realidad es un trabajo tan bien elaborado que es difícil dejar de leerlo, te mantiene en vilo, hay dos o tres historias inclusive hasta más que van a la par de la trama, todo concuerda tan armoniosamente que nada es adelanta o suplantado por otro tema en particular.
2011/10/16
Grass y el hambre.
2011/10/11
Murakami como Hajime.
Me he leído en día y medio un libro de Murakami. Hay partes que me sorprenden, hay otras partes donde solo quiero pasar a la siguiente página. Hay varias escenas que se antojan lejanas, como si fueran una película y en cierto quisiera que me pasarán. Es un libro que no aburre y te mantiene en la expectativa de lo que va a pasar. En sí es un buen libro. Eso es todo. Ese tipo de prosa no aburre, a veces te sientes muy identificado con los personajes y en cierto modo uno piensa que las situaciones de una u otra manera nos han pasado.
“Me tomó de la mano una sola vez. Fue un día que me llevaba a algún sitio, y el gesto decía: “Rápido, es por aquí”. Nuestra manos permanecieron unidas como mucho diez segundos, pero a mí me parecieron como treinta minutos. Y cuando me soltó, deseé que el contacto no se hubiera interrumpido. Yo lo sabía, sabía que ella me había cogido la mano de una manera espontánea, pero que, en realidad, lo había hecho porque deseaba hacerlo. Aún hoy recuerdo el tacto de su mano aquel día. Es un tacto diferente a cualquier otro que haya experimentado después. Era simplemente la mano pequeña y cálida de una niña de doce años. Pero aquellos cinco dedos y en aquella palmase concentraban, como en un catálogo, todas las cosas que yo quería saber, todas las cosas que tenía que saber. Y ella, al tomarme de la mano, me las enseño. Me enseñó que en el mundo real existía un lugar como aquél. Durante diez segundos tuve la sensación de haberme convertido en pajarillo perfecto. Surcaba el aire, sentía el viento. Desde las alturas, podía ver paisajes lejanos. Tan remotos que no era capaz de vislumbrar con claridad lo que había. Pero supe que existían. Y que algún día iba a visitarlo. Esa certeza me dejó sin aliento, me hizo estremecer.”
Al sur de la frontera, al oeste del Sol de Haruki Murakami pág. 23.
“-Ojalá no llegue nunca mañana. Si no llegara, tú jamás sabrías nada.
Iba a decir algo, pero me lo impidió con un beso. - ¡Ojalá el águila calva se comiera el día de mañana!-dijo Shimamoto-. Porque sería el águila calva la que se lo comería, ¿no es verdad?
-Cierto. El águila calva come arte, pero también come mañanas.
-¿Y el buitre? ¿Qué comía el buitre?
-Cadáveres de gente anónima-dije-. Es muy distinto el águila calva.
-Entonces, el águila calva come arte y mañanas.
-Sí.
-Una combinación maravillosa.
-Y de postre, se come los catálogos de las nuevas publicaciones de la Editorial Iwanami.
Shimamoto se rió.
-Sea como sea, mañana.”
Al sur de la frontera, al oeste del Sol de Haruki Murakami, pág. 231 -232.
“Hay una realidad que demuestra la verdad de un hecho. Porque nuestra memoria y nuestros sentidos son demasiado inseguros, demasiado parciales. Incluso podemos afirmar que muchas veces es imposible discernir hasta qué punto un hecho que creemos percibir es real y a partir de qué punto solo creemos que lo es. Así que para preservar la ralidad como tal, necesitamos otra realidad – una realidad colindante- que la relativice. Pero, a su vez, esta realidad colindante necesita una base para relativizarse a sí misma. Es decir, que hay otra realidad colindante que demuestra, a su vez, que esta es real. Y esta cadena se extiende indefinidamente dentro de nuestra conciencia y, en un cierto sentido, puede afirmarse que es a través de esta sucesión, a través de la conservaci´pn de esta cadena, como adquirimos conciencia de nuestra existencia misma. Pero si esta cadena, casualmente, se rompe, quedamos desconcertados. ¿La realidad esta al otro lado del eslabón roto? ¿Está a este lado?”
Al sur de la frontera, al oeste del Sol de Haruki Murakami, pág. 250.
Eso fue lo que pude rescatar del libro.
Derechos reservados de Tusquet Editores.
2011/09/17
Viejas prostitutas.
El poder de la oración según O'Carroll.
“Aquella noche Mark pidió a Dios en sus oraciones que dejara vivir a Frankie. Dios atendió su oración. Seis semanas más tarde, Frankie estaba en casa… ¡y Mamá lo tuvo en algodones desde entonces! Incluso ahora, años más tarde, cuando Mamá pedía a Mark que bajara a la carbonera por una cubeta de carbón, si Mark se atrevía a sugerir que debía tocarle a Frankie alguna vez, se encontraba con un mal gesto de madre y la respuesta habitual: “¡Recuerda la meningitis!”. Mark aprendió de todo esto una lección valiosa: ¡no te precipites demasiado con tus oraciones!”
2011/08/17
Fall Of Efrafa.
2011/07/03
Indeciblemente.
Así que les traigo otra cita de este hermoso y tedioso libro.
"Señor, ¡cuán indeciblemente asquerosa es la vida! Qué sucias jugadas nos hace. Un momento somos libres, y en el momento siguiente somos esto. Aquí estamos, una vez más entre migas de pan y servilletas manchadas. Este cuchillo ya se congela de grasa. El desorden, la sordidez y la corrupción nos rodean. Nos hemos llevado a la boca cuerpos de pájaros muertos. Es con esas grasientas migas, babeadas en las servilletas, con estos menudos cadáveres,con lo que tenemos que construirnos. Siempre vuelve a empezar. Siempre hay enemigo. Ojos que miran los tuyos. Dedos que se enlazan con los tuyos. El esfuerzo de esperar. Llama al camarero. Paga la cuenta. Debemos levantarnos de la silla. Debemos ir en busca de nuestros amigos. Debemos irnos. Deber, deber, deber... Detestable palabra. Una vez más, yo que me creía inmune, yo que había dicho "Me he liberado de esto", me doy cuenta de que la ola me ha revolcado, me ha puesto cabeza abajo, ha esparcido todas mis posesiones, obligándome a recoger, a reunir, a amontonar, a hacer acopio de fuerza, levantarme y hacer frente al enemigo."
2011/06/05
Virginia en la mente de Bernard.
"Deja que te cree. (Otro tanto has hecho tú por mí.) Yaces en esta ardiente orilla, en este bello y muriente pero todavía luminoso día de octubre, contemplando cómo pasan flotando las barcas, barca tras barca, a través de las peinadas ramas del sauce. Y quieres ser poeta, y quieres ser amante. Pero esa esplendente claridad de tu entendimiento, y la inquebrantable honradez de tu intelecto (a ti debo estas palabras latinas; esas cualidades tuyas me ayudan a rebullir inquieto y a ver las zonas manchadas y desgastadas de mi atuendo) te detienen. Te niegas al engaño. No nublas tu ser con rosadas nubes, ni amarillas."