2010/09/15

Séance.





Para ella.
1
Me ocuparía de los labios salados,
o esa saliva agría,
asumiría
lo que no se entiende y se complica
con palabras diluyéndose en nubes,
ese humo
que se estanca,
presiona el pecho
y no se disculpa.
Quien iba a soñar,
sí cuesta trabajo conciliar párpados
con mejillas húmedas.
Húmedas las horas
que fluyen entre distancia y anhelo,
ese sentir que la pierdes,
y se aleja, a veces despacio
otras veces apresurando
el paso, distraído y ausente.

2
Quise seguirla, aunque enlodado acabará,
barro que abraza
tierra de estómago
la saliva es de cristal,
y los sueños destellos
de lo que alguna ves será,
las venas se calientan,
se funden entre mis huesos
la sangre se disipa y se acopla a
los caudales de la duda.

3
Siempre que indagan sobre lo que creen que ocurre
y yo limitó,
histeriqueo de historias ajenas
la cortante y vil mentira del:
está todo bien.

4
El camino de regreso,
montones de leña,
excusas de cada golpe,
y nadie te cree.
Pero no se rinde uno tan fácil,
al menos que se otorge el liderazgo
el control
en besos
almohadas
rastrillos
cuentos
y los días en que llovió.

2010/08/29

Aradia y los puercos.


Las noches nunca fueron tan secas en la casa de Aradia, no transitaba el aire y denso era el aroma a estiércol que irradiaba el corral de los cerdos. A veces Aradia sentía que el aroma porcino se le pegaba en la piel, se sentía una cerda y como tal no tenía caso bañarse. Como se añoraba el aire por aquéllas tierras, pero Aradia no lo extrañaba tanto como a Sirio y su violín nocturno. Todas las noches, después de que todas las velas eran apagadas y sólo el rio seguía circulando, no había carrozas y los perros callejeros no existían por ese entonces. Sirio se colocaba en el jardín de Aradia, transitado de girasoles y tocaba en su violin las más novedosas canciones francesas.

Aradia seguía con sus delirios del olor de los cochinos, cuando se escucha un violín desafinado, se asoma a la ventana y está Sirio con su sonrisa lobuna, empieza a transitar el aire y las gotas descienden como las balas de los insurgentes.

Aradia dejó pasar a Sirio y la cuenta de los días, se facturaron en unas horas.

2010/08/23

Ya no hay vagabundos / No deseo.


Los textos que están por leer, fueron presentados en "audio version" en la conferencía Cyberautista.
Todo escrito por mi, con el tallereo de José Ernesto Alonso.

No deseo.

No deseo ser catapultado
entre la poesía amorosa
de entes organizados
para hacer de mis escritos
obras sin afecto.

No deseo compartir mis deseos sexuales
sí tus muslos no se abriran para difuminarme
entre las sábanas de mis delirios.

No deseo la inmortalidad de estas letras
resultado de agresiones internas
ideas propias debatiendose por si solas.

No deseo ser mencionado entre tantas voces
tantas, que al grito de una, las demás repiten el eco
millares de veces, a velocidades infinitas.
Tu nombre es sólo un hilo
en está red galáctica / informática.

No deseo ser parte de esta especie
asfixiante que me aísla de lo que quiero
gritar, sin embargo todo, absolutamente
todo... se disuelve.


Ya no hay vagabundos.

Llevo años sin ver un sol
el único recuerdo que me queda es una imagen
pixeleada, la foto de una foto.

Hasta ahora me doy cuenta de los solitarios
que hemos estado, las sombras frente a su monitor
se masturban, se recrean, hablan con otras sombras que
hacen lo mismo y todo es una farsa.

¿Por qué el comportamiento es mecánico?
¿Por qué nadie ha comprendido el cataclismo de la soledad?
¿Acaso todos se soportan, en esta red mal prediseñada?

Hubo quienes se permitieron el
lujo de ver otros a los ojos, el maldito contacto físico...
el mundo cambió
ya no hay vagabundos dementes en las calles desalumbradas.

Esta evolución engañosa
aunque aislarnos parezca
ha revelado las pulsaciones del universo.
Los pixeles de un monitor gastado son apenas un comienzo
del proceso natural de la introspección humana.

Llevo años sin ansia sexual
años sin una eyaculación precoz
mis escritos, sintaxis de lo experimentado,
son lo único que tengo relacionado con esta alma
plástica.

Ya no recuerdo el último abrazo
no sé si aún pueda estirar los brazos en círculos irrepetibles
ni parpadeo ante los códigos
binarios de la interface que nos oprime.

2010/08/21

Heridos por la luz (poesía cubana).


Cuando realmente uno tiene ganas de escribir, cualquier cosa, desde poesía hasta novela, los recursos económicos o la represión de un país no deben porque detener esto, así lo muestra esta muestra de poesía cubana contenmporánea, organizada por Jorge Souza que reune a más de cuarenta poetas cubanos, para mostrar en México que hasta en esa pequeña isla reprimida hay poesía, sin más preámbulos, dejo tres de los cientos de poemas que incluye esta antología.


El primero es de Ángel Escobar (1957 - 1997). El siguiente poema fue el último que se supo que escribió, va dedicado a un amigo suyo, un pintor.



Para Nelson Villalobo

La permutación de las cosas son en Villalobo
la creación de un mundo soterrado que cuando
está en sí, y siempre lo está, hace nacer
de lo aperentemente muerto y trivial
una primavera que carga con todas las estaciones.
Usted puede
que se le acerquen ahora, yo siempre he estadoallí, aquí, acullá, en eso que él ha querido
llamar villalobismo. Y por qué no,
cada uno tiene un modo de entenderse a sí mismo,
y él está buscando o ya encontró esa manera,
se mira y se ve, y eso es un privilegio,
ser su propio espejo, que tu obra te refracte,y que nunca te repita como se repite a diario
el juego de las decapitaciones.
Vea Ud. e intuyaeste incurrir de Villalobo en formas que se fugan,
y si son capaces, en su fugacidad, adquieren la
fijeza, y ese desprenderse imantadoalegría o tristeza, y siempre la sorna de los estilos
que se buscan ya estando en el palacio
de la significación.


El segundo es de Aymara Aymerich (1976) una de las más jovénes en esta antología.



canción de cuna

hija mía yo
me asusto y me canciono
junto a mi hermano adolescente y limpio

me asusto y me canciono:
abrir las piernas como abrir el corazón

mi hermano adolescente y limpio
me lava con júbilo la piel:su júbilo

me lava la piel que lo alimenta
la piel que lo descuera
carne entre la carne:
su júbilo en mi piel
todo lo pulcra mi hermano
adolescente y limpio y jubiloso

también las piernas mías que le abro
como siempre le abrí mi corazón.


El tercero de Raúl Hernández Novás (1948 - 1992) que también murio bajo su propía mano y que fue uno de los mejores en su género ya que revoluciono completamente la poesía en su país, le dio más soltura.


Da capo

VI

El que ibas a ser está esperándote.

¿Qué le dirás, ahora que has crecido?
¿Qué dirás cuando mida tu estatura?

Ibas a ser astrónomo, guardían
de las nubes y sus blancos castillos.
El que ibas a ser está esperándote.
Alta la mano admonitoria, seca
la mirada de juez que nada ignora.
Ahora mismo tienes que acudir
a la cita. Sin duda no has crecido.
Eres aquel que iba a ser marinero,
héroe, payaso, domador de fieras,
mago con unra rosa, equilibrista.
Todo, menos la estatura del árbol
que hacia el río se inclina para dejar un fruto.

El que ibas a ser está esperándote.

Habrás de caminar para encontrarlo.

Sea leve tu tránsito, sea leve.


Esos fueron de los poemas que más me gustaron, claro que hay muchos más pero están demasiado largos. El libro lo pueden encargar en la página de la biblioteca de la UDG, pero sólo hay quinientos ejemplares, omitire en donde conseguí el mio.

El libro fue presentado en la FIL (Feria Internacional del Libro) en el año 2002 organizado por la UDG en Guadalajara, Jalisco, cuando Cuba fue el país invitado en ese año.