2011/06/05

Virginia en la mente de Bernard.



"Deja que te cree. (Otro tanto has hecho tú por mí.) Yaces en esta ardiente orilla, en este bello y muriente pero todavía luminoso día de octubre, contemplando cómo pasan flotando las barcas, barca tras barca, a través de las peinadas ramas del sauce. Y quieres ser poeta, y quieres ser amante. Pero esa esplendente claridad de tu entendimiento, y la inquebrantable honradez de tu intelecto (a ti debo estas palabras latinas; esas cualidades tuyas me ayudan a rebullir inquieto y a ver las zonas manchadas y desgastadas de mi atuendo) te detienen. Te niegas al engaño. No nublas tu ser con rosadas nubes, ni amarillas."


Virginia Woolf, Las Olas (pág. 66).

2011/05/09

Bukowski como Chinaski.

Me he leido el libro de "Factotum" en cinco horas. Quotes seleccionadas por mí, en un domingo de semi-despertar y regañado. La obra inicia con esta frase:

El novelista no necesita ver al león comiendo hierba. El sabe que un mismo Dios creo al lobo y al cordero, y luego sonrió, "viendo que su trabajo estaba bien hecho".

André Gide.


"Cuando estuve de vuelta en Los Angels encontré un hotel barato justo al lado de Hoover Street, y una vez allí me quedé en la cama y bebí. Estuve bebiendo durante un cierto tiempo, tres o cuatro días. No conseguí levantarme para leer las ofertas de trabajo. La idea de sentarme enfrente de un hombre sentado detrás de un escritorio y contarle que deseaba un trabajo, que estaba capacitado para hacer ese trabajo, era demasiado para mí. Francamente, estaba horrorizado de la vida, de todo lo que un hombre tenía que hacer solo para comerr, dormir y poder vestirse. Así que me quedaba en la cama y bebía. Mientras bebías, el mundo seguía allí afuera, pero por el momento no te tenía agarrado por la garganta."

Charles Bukowski, Factotum (pág. 57).

"- Chinaski - dijo Smithson.
Me puse al volante y aceleré el coche hasta los noventa.
-Tú tienes el récord ¿eh pistoletas? ¡Te voy a borrar del mapa, te voy a dar una patada en el culo!- le dije.
-¿Qué?
-¡Quítate la cera de los oídos! ¡Te voy a pisotear, pistoletas! ¡Yo le di una vez la mano a Max Baer! ¡Yo fui una vez mecánco de Tex Ritter! ¡Despídete de tu mierdoso record!
-¡Estás conduciendo con el freno pisado! ¡Quita el piedo del maldito freno!
-¡Cántame una nada, pistoletas! ¡Cántame tu cancioncita! ¡Tengo cuarenta cartas de amor de Mae West en mi petaca!
-¡Nunca podrás batir mi record!
No aguardé al disparo. Pisé los frenos. Había supuesto bien su reacción. El pistoletazo y el frenazo sonaron al mismo tiempo. Batí su record mundial por cuatro metros y nueve décimas de segundo. Eso es lo que dijo al principio. Entonces cambió de tono y me acusó de haber hecho trampa. Yo dije:
-Esta bien, tío, ponme la marca que te salga de los cojones,pero vámonos del río. No va a llover y esta claro que no vamos a pescar ni un puto pez."


Charles Bukowski, Factotum (pág. 154).

2011/02/07

Explotar.


Nunca le había puesto demasiada atención. Hasta que le explotarón las orejas.

2011/02/02

Gobernar.

"De todas las actividades humanas, la de gobernar a los semejantes, aún siendo la más envidiada, es la más decepcionante, porque nunca tiene fin y no permite al espíritu reposo alguno. El panadero que ha sacado su hornada, el leñador ante la encina abatida, el juez que acaba de ordenar un arresto, el arquitecto que ve poner el remate a un edificio, el pintor una vez terminado su cuadro, pueden, al menos por una noche, gozar de esa tranquilidad relativa que produce el esfuerzo terminado. El gobernante, jamás. Apenas parece allanarse una dificultad política cuando otra, en gestación mientras se solucionaba la primera, exige atención inmediata. El general vencedor se beneficia largamente de los honores de su victoria; pero el gobernante ha de afrontar la nueva situación creada por esa misma victoria. Ningún problema puede quedar sin solución durante mucho tiempo, porque el que hoy parece secundario, adquirirá mañana trágica importancia. "

Maurice Druon, Los Reyes Malditos III: Los Venenos de la Corona (pág. 99).